29/1/16

Mis viajes antes de que me apasionara viajar

Hoy no voy a hablar de ningún viaje reciente, ni voy a dar detalles de qué hacer en tal ciudad o dónde alojarse en tu escapada a París. No. Hoy os voy a contar alguno de los muchos lugares que visité desde que nací hasta que descubrí que viajar era lo que más me gustaba del mundo. Voy a hacer un recorrido por esas vacaciones familiares de los 80 y 90 y de los que empecé a hacer con amigos ya en el nuevo siglo. De esos viajes que sólo me acuerdo por fotos, o de los que creo recordar por todas las veces que me lo han contado, o de los que, aunque hayan pasado muchos años, siguen en mi retina.
Sierra Nevada, agosto del 96
Sí, he tenido la suerte de que mis padres también son viajeros y con ellos he visitado lugares de la geografía peninsular, pero reconozco que yo no he sido siempre una buena pasajera. Hubo un tiempo en el que ¿Cuándo llegamos? ¿Falta mucho? eran frases que salían de mi boca  constantemente aunque el viaje durara 10 minutos. Eso sí, una vez que me bajaba del coche, mis quejas se desvanecían.

Pero en el 2002 un viaje a Budapest lo cambió todo y desde entonces no he podido parar de viajar e incluso disfrutar del trayecto hasta el destino. Hoy quiero recordar esos lugares que visité cuando podía vivir sin viajar.

Año 87: mis primeras vacaciones

Con solo 10 meses me fui de vacaciones al sur por primera vez. El destino fue Málaga donde estuvimos los cuatro (mi padre Heliodoro, mi madre Elvira y mi hermana Celia) disfrutando tanto de la playa como de los pueblos malagueños como Mijas, Marbella o Ronda.
Mijas, junio del 87
Mijas, junio del 87
Obviamente no me acuerdo de nada, pero por las fotos, parece que fueron quince días por el sur en los que me lo pasé muy bien, perfeccionando mis todavía torpes pasitos
Mezquita de Marbella, junio del 87
Mezquita de Marbella, junio del 87

Año 88: vuelta al sur

Al año siguiente volvimos a Andalucía los cuatro, pero esta vez la provincia elegida para el veraneo fue Cádiz.
La Línea, verano del 88
La Línea, verano del 88
Las fotos de este verano son más playeras que el año anterior, pero también visitamos algún lugar de Cádiz. Pero claro, antes no hacíamos 673 fotos por viaje, el carrete tenía un límite.
Más playa en la línea de la Concepción, verano del 87
Más playa en la línea de la Concepción, verano del 87

Año 89: Austurias patria querida

Entre los lugares que visité cuando tenía 3 añitos destaca Asturias. Sí, nos olvidamos del sol asegurado del sur y nos arriesgamos a ir al norte. Pero Asturias es un lugar increíble, con mucha historia y monumentos prerrománicos, como Santa María del Naranco o San Miguel de Lillo.
Celia y yo en San Miguel de Lillo, Asturias
Celia y yo en San Miguel de Lillo
Sí, también hubo playa. Aunque puede que alguien no me crea, en Asturias de vez en cuando sale el sol y se puede disfrutar de sus maravillosas playas, que hay muchas. Si no ¿de dónde he sacado yo el moreno de la foto de arriba?
Santa María del Naranco
Santa María del Naranco con mi hermana y mi padre

Año 90: vuelta al sur y mi primer viaje al extranjero

Esta vez el R14 nos llevó a Huelva, donde pasamos quince días disfrutando sus maravillosos lugares, como Doñana. De este momento tengo vagos recuerdos de  disfrutar montada en un 4x4 por las dunas. 
En las dunas de Doñana
En las dunas de Doñana
Pero además, aprovechamos para coger un barco hasta Faro (Portugal) y ese pequeño trayecto se convertiría en mi primer viaje al extranjero.
En el barco hasta Faro
En el barco hasta Faro
También me metí a las profundidades de Sierra Morena para visitar las cuevas de Aracena.
Con mi madre entrando a las cuevas de Aracena
Con mi madre entrando a las cuevas de Aracena
Y de vuelta a casa, paramos en uno de los lugares arqueológicos más importantes de España: Mérida
Teatro de Mérida
Teatro de Mérida

Año 91: Zaragoza y Zamora

Los viajes más destacados que realicé a los cinco años fueron a dos provincias con "Z": Zamora y Zaragoza.
Puente sobre el río Duero en Zamora
Yo y el puente sobre el río Duero en Zamora
En Zaragoza, visitamos el Monasterio de Piedra y en Zamora visitamos la ciudad.
En los alrededores del Monasterio de piedra
En los alrededores del Monasterio de Piedra (parece que me gustaba ese conjunto)

Año 92: Costa Dorada

Ese verano cambiamos de costa y nos fuimos hasta la Costa Dorada. Como siempre, combinamos playa con visita a lugares destacados, como, en la foto, Tarragona.
Claustro de la catedral Tarragona
Claustro de la catedral Tarragona

Año 93: el valle del Jerte

La Semana Santa del 93 la pasamos en el valle del Jerte. Esta vez no fuimos solos, sino con otra familia de cuatro (Consuelo, Luismi, Víctor y Rodrigo) y nos lo pasamos pipa.
Ocultos en los arbustos

Año 94: vuelta a Portugal

Para el veraneo del 94, mis padres eligieron Portugal y nos fuimos de camping a Nazaré. Ese año fue especial porque por primera vez mi hermana y yo teníamos una tienda de campaña iglú para nosotras solas y mis padres estaban en otra. Era nuestro pequeño apartamento de hermanas.
Nuestro apartamento de hermanas en Nazaré
Nuestro apartamento de hermanas en Nazaré
A parte de la playa de Nazaré, también visitamos lugares como Bathala,  con su imponente catedral.
Catedral de Bathala, Portugal
Catedral de Bathala
O también la ciudad universitaria por excelencia de Portugal: Coimbra con Portugal dos Pequenitos, donde hay miniaturas de monumentos conocidos del país. ¡Ahí me lo pasé genial!
Coimbra en grande y pequeño
Coimbra en grande y pequeño

Año 95: Navarra

Con las bicis en la baca del coche, pusimos rumbo en el verano del 95 a Navarra. De nuevo nos quedamos en un camping y disfrutamos tanto de la naturaleza navarrica (también cogimos endrina para hacer pacharán), como de sus lugares de interés cultural como el castillo de Javier, Pamplona o el super castillo de Olite (donde corrí por todos sus pasillos y aún recuerdo con intensidad).
Con mi querida hermana en el castillo de Javier
Con mi querida hermana en el castillo de Javier
Pero el 95 también fue un año en el que viajé por mi comarca y visité lugares como Santo Domingo de Silos.
En el claustro de Santo Domingo de Silos
En el claustro de Santo Domingo de Silos
O me acerqué a la vecina Segovia y visité Turégano.
Turégano
Turégano

Año 96: Granada, tierra recordada por mí

El verano del 96 lo recuerdo muy bien. Me encantó Granada aunque fuéramos en agosto e hiciera un calor de muerte. Pero fue el año que conocí la Alhambra, que todavía recuerdo con mucha claridad. 
Con la Alhambra de fondo
Para escaparnos un poco del calor, fuimos hasta Sierra Nevada (primera foto del post), donde aún quedaba nieve a pesar del calor que hacía en la ciudad, y a Motril, donde vimos el mar.

Año 97: Ruta de los castillos y Picos de Europa

Si hay algo que me gusta visitar, eso son los castillos. Siempre me imaginaba (y lo sigo haciendo) las batallas entre caballeros y princesas y me fascinaba. ¿Os acordáis del programa La Noche de los Castillos? Me encantaba verlo. Una Semana Santa, si no recuerdo mal, mis padres propusieron hacer la ruta de los castillos, donde vimos el de Coca (un imprescindible de Castilla y León) o el de Cuéllar.
Cuéllar
Cuéllar
También me fui de campamentos a los Picos de Europa, en Cantabria y disfruté de muchas actividades en la naturaleza cono el rápel, la tirolina, etc.
Haciendo rápel en los Picos de Europa
Haciendo rápel en los Picos de Europa

Año 98: Rías Baixas

La tienda de campaña la pusimos en un camping en Baiona/Bayona muy bonito con acceso a la playa. Durante los 15 días que estuvimos ahí, volvimos a ir a Portugal, visitamos Baiona y nos bañamos en las congeladas aguas de las Islas Cíes, un lugar precioso. 
¡Qué frío!
¡Qué frío!

Año 99: Rías Altas

Nos gustó tanto Galicia (¿y a quién no?) que al año siguiente fuimos a las Rías Altas, con base de operaciones en el camping A Gaivota entre Ribadeo y Foz. Y ¡cómo no! Disfrutamos de las bonitas playas rocosas de la zona, como la playa de las Catedrales.
Playa de las catedrales
Playa de las catedrales
Pero también hicimos turismo cultural y visitamos lugares como la basílica de San Martín de Mondoñedo, en Foz.
Basílica de San Martín de Mondoñedo
Basílica de San Martín de Mondoñedo

Año 2000: Galicia de nuevo

Sí, habéis leído bien, volví a Galicia. Estuvimos el verano por La Coruña y volvimos a ir a Santiago de Compostela (ya había estado hace años). Disfrutamos tanto de sus bonitas playas, como de su magnífica gastronomía y lugares tan emblemáticos como la catedral de Santiago o la torre de Hércules.
Catedral de Santiago de Compostela
Catedral de Santiago de Compostela

Año 2001: Esquí en Jaca

En el 2001 creo que estaba en un época en la que no me gustaba hacerme fotos (no he encontrado muchas) o que estaba en la adolescencia y viajar con mis padres no era guay. Fuera por lo que fuese, no he encontrado muchas fotos visitando lugares. Sí que he encontrado esta esquiando en Astún. Con el colegio y el instituto íbamos a esquiar a los pirineos una semana. Siempre nos quedábamos en Jaca y, a parte de esquiar, visitamos la estación de Canfranc, la catedral o la ciudadela de Jaca.
Esquiando en Astún
Esquiando en Astún

Año 2002: Budapest y la Bretaña francesa

El 2002 fue el año que lo cambió todo, para bien. Un certamen de teatro entre institutos a nivel de Castilla y León hizo que ganáramos con la obra Picnic de Fernado Arrabal, una crítica a las guerras en clave de humor absurdo. El premio del certamen era ir como grupo invitado a otro certamen de teatro entre institutos Cervantes de países del Este. Ese año se hizo en Budapest. La semana que pasé ahí, me acogió en su casa Ángela, una chica húngara que estaba aprendiendo español y con la que todavía conservo el contacto. Esa semana, a parte de ser muy divertida por toda la gente que conocí y por volar por primera vez en avión, me enamoré de la ciudad y me di cuenta que viajar molaba demasiado.
En el castillo de Budapest
En el castillo de Budapest
Justo cuando regresé, me puse rumbo a la Bretaña francesa porque hacíamos intercambio con el instituto. Ahí pasé otra semana en una familia y conocí lugares como Le Mont Saint Michel, Carnac, Rennes o París (en 24h).
Yo en Le Mount Saint Michel
Yo en Le Mont Saint Michel
seguro viaje IATI
paso a paso creciendo de viaje
Separador

8 comentarios:

  1. Oh, qué bonito recorrido por los lugares de la infancia! Me han encantado tus fotos en mi tierra querida, en Sierra Nevada y en Granada, en esos pueblos blancos de Andalucía ¡tienes que volver! Yo de pequeña también estaba hecha una viajera (nuestros padres tienen la culpa ja ja ja) Galicia, Cataluña, Salamanca, Portugal... Bonitos recuerdos que llevaremos siempre con nosotras. Un besazo

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    1. ¡Gracias :-)!
      A Granada ya he vuelto y me acordaba de un montón de cosas (me marcó). Pero sí, hay sitios del sur que tengo que volver para re-recordarlos :-P

      Es una suerte que nuestros padres nos "marearan" de aquí para allá aunque de muchas cosas ni nos acordemos o solo por fotos.

      Un beso,

      Flavia

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  2. Ayyyyyy, ¡me ha encantado!

    se te reconoce perfectamente :) La verdad es que me recuerda muchísimo a mí cuando era pequeña, pues varios de los lugares de los que hablas, los visité también con mis padres. Soobre todo, Portugal, donde también fuimos varios años. Mis recuerdos son escasos, pero siempre me cuentan que en Nazaré se me metió una piedra en la nariz... que apareció días después.

    Málaga, Cádiz, Tarragona... que bien haber empezado la vida así.

    Seguro que un poco tiene que ver en cómo somos ahora.

    Un abrazo!

    Irene

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    1. jeje la verdad que no he cambiado mucho :-P

      Sí, creo que nuestros padres tienen mucha culpa de nuestros culos inquietos. ¡No lo hemos podido evitar!

      ¡¿Una piedra en la nariz?! Jope... Yo en Nazaré me quemé muchísimo la cara con el sol y tuve que llevar un sombrero todas las vacaciones jiji

      Un beso,

      Flavia

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  3. Que bonitos recuerdos... y cómo cambian las cosas!!!
    Tengo tantas fotos de cada verano recorriendo España con la tienda de campaña...
    Es genial que nuestros padres nos crearan esa afición por movernos y descubrir sitios nuevos. Total, el pueblo siempre está ahi y no se va a mover, se puede ir cualquier fin de semana.
    Y ahora salir de aqui, y ver otros paises, hay tantas cosas por descubrir.... Y cómo resultado, otra hermana pequeña trotamundos jajajaja
    Enhorabuena por el post Flavia

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    1. ¡Muchas gracias Bea!

      Los primeros años no íbamos de camping, pero después ya no pensábamos (o mis padres) en otra forma de pasar las vacaciones.

      Siempre he dicho que me siento afortunada porque mis padres me llevaran a conocer España (incluso cuando me quejaba). Ahora esos buenos recuerdos están siempre conmigo.

      Y sí, aunque me quedan muchas cosas por ver de España, hay que conocer mundo. Además ahora ivivendo en Alemania tengo la oportunidad de conocer este país que también tiene lugares muy interesantes.

      Un saludo viajero,

      Flavia

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  4. ¡Todos los recuerdos de una vida viajera!
    Qué post más bonito y original. Me ha encantado el comienzo:
    "esos viajes que sólo me acuerdo por fotos, o de los que creo recordar por todas las veces que me lo han contado"
    Tengo esa sensación TAN amenudo. Antes lo de llevar cámara a un viaje, era como secundario. De mis viajes de adolescencia, apenas tengo fotos. Carretes que se les entraba luz...una cámara enterrada en arena en la playa, fotos que se mandan por correo en una carta, para nunca volver, etc, etc. Se que he estado en sitios, pero están ahí perdidos en algún lugar de mi memoria. Y ya los de pequeñita, pequeñita, más todavía.
    Mis padres también han sido de estar siempre con el culo montado en burra, jejeje, y esa sensación de estar perdida en mis pensamientos mientras veo pasar el paisaje a través de un cristal, es algo que aprendí desde muy muy chiquita.
    Me he quedado impactada con la foto del Refugio universitario con nieve en agosto, eso hace muuucho que no pasa. ¡Ahora no tenemos casi nieve en invierno! Anda que ya me vale, ser de Granada y no tener ni un post chiquitito sobre mi preciosa ciudad....¡¡tendré que ponerle remedio pronto!!

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  5. ¡Muchas gracias!

    Sí, "la fotografía digital ha hecho mucho daño a la memoria". Ahora vuelves con 700.000 fotos de un viaje que no te da tiempo a verlas todas ni seleccionarlas ni nada. Antes hacías solo las necesarias sabiendo que como mucho te cabían en un carrete 36, eso sí, si no te velaban.... Además revelar las fotos era un dinero jajaja

    Pues lo de Sierra Nevada es hace casi 20 años (¡cómo pasa el tiempo!) Me acuerdo (además de haberlo visto en fotos) que la carretera estaba llena a los lados de nieve, no llegábamos mi hermana y yo a la "cima". ¡Y eso que en en Granada hacía un calor que ni te cuento!

    Espero tu post sobre Granada, que siempre es mejor que te lo cuente una de ahí

    Un beso,

    Flavia

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