5/5/14

Lago Titicaca (II): Copacabana e isla del Sol

No teníamos pensado poner un pie en Bolivia, pero como viajeros sin mucha planificación que somos y gracias a los buenos comentarios que los viajeros nos daban de la parte del lago Titicaca, decidimos pasar un par de días visitando Copacabana y, sobre todo, la Isla del Sol. Y aunque sean apenas tres horas de viaje, se nota perfectamente el cambio de país, en la gente, en el hablar, en el aire.

Isla del sol amaneciendo con su fauna habitual
Isla del sol amaneciendo con su fauna habitual 
Viajamos con la compañía Titicaca y salimos a eso de las 7:30 de la mañana (hora peruana) y llegamos a Copacabana sobre las 12 (hora boliviana). El viaje nos costó 20 soles (5,50€). Aquí está toda la información de cómo cruzar la frontera y la información básica de este país.
En la isla del Sol del lago Titicaca
En la isla del Sol
Una vez en Copacabana, lo que nos interesaba era saber cuándo salía el siguiente barco hacia la isla del sol. Así que lo primero era enterarse de la hora de salida, no fuera a ser que perdiéramos el barco y nos quedáramos en tierra. Después de preguntar en un par de sitios, llegamos a la conclusión de que daba igual con cual fueras, el precio y los horarios son los mismos. Hay dos salidas diarias desde Copacabana: una a las 8:30 am y otra a las 1:30 pm. El precio es de 20 BOB (10 soles o algo menos de 3€). La duración del trayecto varía entre hora y media (zona sur) u dos horas (zona norte).

Pues sí, la Isla del Sol tiene dos puertos: Challapampa en la parte norte, o a Yumani en la parte sur. Estas dos comunidades no se llevan del todo bien y tienen ciertas riñas y disputas. Su relación es similar a la del Madrid y la del Barça.
Mapa de la isla del Sol en Bolivia
Mapa de la isla, cogida de aquí
Mientras esperábamos al barco de la una y media llenamos el estómago en uno de los numerosos restaurantes que están en la zona del embarcadero de la ciudad. Seguramente sea la zona más cara y no donde mejor se coma, pero no teníamos mucho tiempo para buscar otro sitio, así que fuimos a tiro hecho.

Salimos de Copacabana más o menos puntuales y compartimos el viaje con unos adolescentes bolivianos que iban a hacer una visita relámpago a la isla. Un poco más tarde de las tres estábamos ya en la isla y lo primero que tuvimos que hacer fue pagar el impuesto turístico de entrada a la parte sur de la isla que cuesta 5 BOB por persona.
Vista del lago Titicaca desde la Isla del Sol
Vista del lago Titicaca desde la Isla del Sol
Al llegar a la isla sólo sabíamos que teníamos que subir las empinadísimas escaleras Incas (con sus 500 escalones) y luego buscar donde dormir en una isla que no parecía tener mucho más que el puerto. Por el camino nos encontramos con Alejandra, una chica que había venido con nosotros en el barco y que vivía ahí. Como no, sus padres tenían un hotel, donde nos ofreció alojamiento por 30 BOB/noche (4€). Aceptamos, porque nos cayó bien, era agradable y no nos había atosigado hasta que no le preguntamos hacia donde ir.
En el palacio de Pilkokaina de la isla del Sol en Bolivia
En el palacio de Pilkokaina
Después de andar un rato cuesta arriba y con las mochilas, llegamos al hostal. O mejor dicho al Refugio ecológico Kalluchi. Estaba un poco aislado, pero bastante cerca de las ruinas del Palacio Pilkokaina. Además tenía unas vistas estupendas y las instalaciones estaban muy bien. De hecho, puede ser uno de los alojamientos con la relación calidad/precio mejor en los que dormimos en este viaje. La única pega fue que no salía siempre agua caliente. Si hiciera calor, puede que no hubiera sido una pega, pero esta isla, a más de 4000 metros de altura, no es como las canarias.
Isla del Sol
Pablo en la Isla del Sol
Dejamos el hotel, para das un paseo por la parte suroeste de la isla, visitando el palacio Pilkokaina y llegando hasta la parte más suroeste de la isla, desde donde creo que las vistas son las mejores.

En el palacio, nos encontramos con que estaban grabando un reportaje para alguna televisión argentina y estaban con un local haciendo algún extraño ritual.
Isla del Sol
Los 4 haciendo el tonto en la isla del Sol
Para ver el atardecer, subimos al cerro Keñhuani, muy cerca del palacio. Por el camino nos encontramos a lugareños y a muchas llamas que estaban también esperando a ver la espectacular puesta de sol.

Como suele pasar en estos países que están cerca del ecuador, el tiempo que transcurre entre que empieza a anochecer y se crea la oscuridad absoluta es mínimo. Así que cuando volvimos al refugio ecológico era casi de noche y cuando quisimos salir a cenar (porque nuestros hombres no quisieron cenar en el restaurante del refugio), tuvimos que ir con linternas porque no se veía absolutamente nada. Nos costó encontrar un restaurante abierto (aunque si hubiéramos andado un poco más, habríamos encontrado un par de hoteles con restaurante). Cenamos la rica trucha del Titicaca, te de coca y echamos la típica partida de mus por unos 20 BOB cada uno. El día no dio mucho más de sí.
Atardecer en la Isla del Sol
Atardecer en la Isla del Sol
A la mañana siguiente nos levantamos pronto porque nuestra intención era recorrer la isla al completa andando. Llegar hasta el norte, ver las ruinas de ahí, volver de nuevo al alojamiento, coger las mochilas e ir de nuevo al puerto para coger el barco de las cuatro de la tarde. Así que a un poco antes de las seis de la mañana estábamos en pie. Aunque odio madrugar, muchas veces te compensa por cosas como ver un amanecer estupendo casi sin moverte de la cama.
Amanecer en la isla del Sol
Amanecer en la isla del Sol
Desayunamos en el hostal. El precio del desayuno varía entre 5 BOB(americano) y 10  BOB (continental), según lo que pidas. Después de reponer fuerzas, nos pusimos rumbo al norte. Al poco de andar, se pasa la frontera de la comunidad de yumani con la de challa y hay que pagar 15 BOB cada uno. Fuimos los primero ese día.  A mitad de camino paramos a tomar un mate de coca calentito y descansar un poco.
Un alto en el camino
Un alto en el camino
Cuando llegamos a la punta norte de la isla, donde se encuentra el templo del Sol, la piedra sagrada, la mesa inca y la Chinkana. Ahí vimos que el cielo nos acechaba con nubarrones que pronosticaba un gran chaparrón. Así que nos apresuramos a visitar esta parte de la isla, para ir luego al pueblo de Challapampa.
Ruinas de Chinkana
Ruinas de Chinkana
Ahí coincidimos con unas argentinas que habían contratado un guía y nos explicaron un poco sobre las ruinas. El guía también dijo que los dioses no iba a hacer que lloviera. Pero una de dos, o interpretó al revés lo que los dioses le dijeron o nos engañó, porque a los dos minutos empezó a chispear.
Mesa Inca
Mesa Inca
Y luego a diluviar... Así que a paso ligero nos dirigimos al pueblo para ponernos a cubierto. Una vez ahí, mientras escampaba y nos secábamos, comimos algo en uno de restaurantes que hay y echamos la partida de mus.

Hicimos la vuelta a la isla en algo menos de seis horas, con paradas, sin prisas. El recorrido es de unos 18 kilómetros. Después de coger las mochilas, caminamos el camino hasta el puerto, para comprar los billetes de vuelta a Copacabana. Y aunque fuera un destino improvisado, si has llegado hasta Puno, es obligatorio visitar esta isla y dejar deleitarte por su encanto.
Puesta del sol en el lago Titicaca
Preparándonos para la puesta del sol
Para la vuelta a tierra firma, hay también dos barcos diarios. Si sales de Yumani puedes coger el de las 2 o de las 4 de la tarde. De todas formas, si quieres salir a la hora que te plazca, siempre puedes contratar un barco privado. Eso sí, ya el precio no serán 20 BOB por trayecto.
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2 comentarios:

  1. Flavia, lo primero, gracias por tu blog, estábamos buscando algo de referencia para nuestro viaje por Perú y lo encontramos, con la suerte de que nuestro recorrido coincide casi al 100% osea que nos estas siendo de una ayuda increíble.
    '
    Unas preguntas, la parte boliviana del lago, puede hacerse en un día?
    En algunos momentos de tu viaje parece que vais a un ritmo salvaje, jajaja, es así? vamos solo dos personas y tampoco queremos ir con la lengua fuera.

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    Respuestas
    1. ¡Hola!

      Me alegra que te sirva la información que pongo. Te respondo a tus preguntas:

      Si solo quieres ver la isla del sol de la parte boliviana del lago Titicaca, te vale con un día. Si quieres intentar ir a alguna otra isla, creo que necesitarás más tiempo. Nosotros cogimos un barco por la tarde a la isla del Sol, dormimos ahí una noche y a la mañana siguiente recorrimos a pie la isla y nos dio tiempo a coger el barco de vuelta sobre la una (si no recuerdo mal).

      Como bien dices, sí que hubo momentos en los que fuimos algo deprisa y si volviera a hacer el viaje cambiaría un par de cosas en el itinerario:
      1) Después del Machu Picchu no iría en el mismo día a Puno. Me quedaría algún día más por la zona del Valle Sagrado viendo alguna ruinas incas más
      2) Haría el trekking de dos días por el cañón del Colca
      3) Si tuviera que eliminar algo, sería Paracas. Me gustó pero creo que el resto de los sitios son más interesantes.

      Nosotros viajamos mucho en autobuses nocturnos, principalmente porque las distancias son muy grandes entre Cuzco y Puno o Puno y Arequipa y hacerlo de día a mí, personalmente, me parece un poco pérdida de tiempo. Hay autobuses en Perú VIP con asientos muy anchos y reclinables en los que puedes dormir perfectamente.

      Espero haberte ayudado y si tienes alguna duda más, te contestaré encantada :-)

      Un saludo,

      Flavia

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