15/5/14

Kutná Hora: huesos, calaveras y una majestuosa catedral.

La ciudad de Kutná Hora está a una hora (valga la redundancia) de Praga. Así que muchos de los turistas que van a pasar ahí unos días a la capital, aprovechan y se pasan por ahí para para pasar un agradable día fuera de la gran urbe. Si queréis ir ahí con algún viaje organizado, el único que conozco (pero que no he hecho) y creo que puede merecer la pena es el que hace el que hace la empresa Sandemans en español y cuesta 23€ (también tienen un free tour más que recomendable en Praga).

No fue mi caso. En el road trip por la República Checa no pisamos Praga, ya que ya habíamos estado anteriormente ahí y nos centramos en el resto de Bohemia. Llegamos ahí desde Český Krumlov y nos quedamos a dormir en el Hostal Kreta por 39€ (1040 coronas) la habitación doble con desayuno incluido. El hotel no está en el centro de la ciudad, pero las habitaciones son muy grandes, hay sitio gratuito donde aparcar y además el desayuno es bastante contundente. No sé si por este precio se podrá encontrar algo en el centro de las mismas características. Yo no lo encontré, pero puede que fuera por las fechas en las que fuimos.
Detalle del escudo con cuervo hecho de huesos de Kutna Hora
Detalle del escudo con cuervo hecho de huesos

Pero, ¿por qué es conocida esta cuidad? ¿por qué dejan los turistas la encantadora Praga? Pues hay una razón escalofriante: el osario de Sedlec. Este osario no es el típico sitio que alberga huesos amontonados (que los hay). Tiene la peculiaridad de que muchos de esos huesos y calaveras se han transformado en lámparas de araña, cálices o incluso escudos. Además fue declarado patrimonio mundial de la UNESCO
Lápara de araña y decoración de calaveras en Kutna Hora
Lápara de araña y decoración de calaveras
Ahí se encuentran algo más que cuarenta mil esqueletos humanos. Todos juntos en amor y compañía hasta el fin del mundo. Se llevaran bien o mal en vida, están todos condenados a convivir entre ellos y todos los curiosos y, por qué no decirlo, macabros turistas.
Cáliz de Kutna Hora
Cáliz
La entrada cuesta 50 coronas (algo menos de 2€) y se puede comprar en la entrada del osario o en el centro de información y turismo, un poco antes de llegar. Si tienes la suerte de ser estudiante, pagarás sólo 30 coronas. A la entrada de tan una hoja explicativa (que luego tendrás que devolver) en tu idioma.
Escudo de huesos
Escudo de huesos
Pero no te vayas a esperar que el osario sea grande. Más bien es tirando a pequeño y muchas veces, para hacer una buena foto, tienes que esperar un buen rato para que desaparezcan algunos (que no todos los turistas).
Huesos amontonados
Huesos amontonados
Dejando huesos, calaveras y demás cosas macabras de lado, Kutná Hora es mucho más que el osario. Esta ciudad fue muy importante durante el medievo, ya que de las minas de plata de aquí se sacaba el metal para acuñar las monedas. 
Fachada principal de la catedral de Santa Bárbara
Fachada principal de la catedral de Santa Bárbara
Muy cerca del osario está la catedral de Nuestra Señora de la Asunción, más conocida como el templo de la luz. Nosotros no la pudimos visitar porque había una feria al lado y estaba cerrada mientras durara.
Colegio de los jesuitas con el paseo y sus estatuas en Kutna Hora
Colegio de los jesuitas con el paseo y sus estatuas
El centro de la ciudad está un poco lejos del osario. No sé si habrá autobuses o hay que usar el coche de san Fernando, pero nosotros fuimos en coche y lo aparcamos en una callejuela al lado de la impresionante catedral gótica de Santa Bárbara, patrona de los mineros.
Vista desde la plataforma de la catedral de Kutna Hora
Vista desde la plataforma de la catedral
A lo mejor no es tan alta como puede ser la de Burgos, León o Colonia (por nombrar las primeras que se me vienen a la cabeza), pero  impresiona. Puede que sea porque está rodeada de un amplio y sencillo (pero cuidado) jardín que hace que sea la auténtica protagonista. 
Vistas  de Kutna Hora desde la plataforma
Vistas  de la ciudad desde la plataforma
La entrada cuesta 60 coronas si no eres estudiante, 40 si lo eres.  En la República Checa casi ninguna entrada es demasiado cara como para no entrar al sitio. 
Vistas de Kutna Hora
Más vistas de la ciudad con una servidora
Justo por la parte trasera de la catedral hay una pequeña plataforma que da unas vistas más que buenas la la catedral y del pueblo de Kutná Hora. Desde ahí se puede ir  al por la calle del colegio jesuita flanqueada por estatuas que puede recordarte al puente de Carlos V en Praga. Ahí se puede ver la corte italiana, la iglesia de San Jacobo.
Catedral de Kutna Hora
Otra vista de la catedral
La iglesia de San Jacobo puede resultar más bonita vista desde la catedral que de cerca, así que no entramos. Nos dimos una vuelta por el patio de la corte italiana.
Corte italina de Kutna Hora
Corte italina
Pero en Kutná Hora no es todo arte antiguo, te puedes encontrar esculturas como la de la foto de abajo. Renovarse o morir.
Escultura en Kutná Hora
Escultura en Kutná Hora
Como nos habíamos levantado relativamente pronto, cuando terminamos la visita de la ciudad todavía no era hora de comer (española), así que nos dirigimos a visitar el palacio de Konopiste, a una hora de ahí.
Castillo de Sternberg
Castillo de Sternberg
Pero por el camino nos encontramos con otro castillo, el de Sternberg. Hicimos una parada en la carretera para hacer una fotillo.
Palacio de Konopiste
Palacio de Konopiste
Cuando lo llegamos al de Konopiste, nos decepcionó un poco. Principalmente es un palacio de caza de Franz Ferdinand, pero que no nos pareció nada del otro mundo.  Puede que sea más bonito el entorno, con los jardines y fosos que visitar el palacio. Entrar dentro solo tiene sentido si eres amante de la caza o del amigo Franz.
El castillo de Karlsteijn
El castillo
Así que carretera y manta hacia el castillo de Karlsteijn. Desde el palacio al castillo se tarda otra hora y nuestro GPS se perdió un poco. Una vez llegas al pueblo de Karlsteijn, sólo tienes la opción de aparcar en el parking que hay a los pies del castillo. Luego te toca subir unos veinte minutos a pie hasta la puerta del castillo. En la Edad Media sería mucho más fácil a la par que elegante subir a caballo.
Una princesa en el castillo
Una princesa en el castillo :P
Y esto señoras y señores, sí que es un castillo con todas las letras. En lo alto de una colina, con vistas kilométricas de la zona, con su torre del homenaje, foso, patio, etc. ¡La de tejemanejes que habrán ocurrido ahí! ¡No quiero ni pensarlo! 
Vistas desde el castillo de Karlsteijn
Vistas desde el castillo
Si quieres visitar los aposentos del castillo hay varias visitas guiadas. Pero como no podía ser de otra forma, las más interesantes hasta mayo no empezaban. En fin.... hay gente que no tiene visión de turismo. Si en semana santa no están todos los tours disponibles, allá ellos. Eso que se pierden.
Subiendo al castillo cual plebeya
Subiendo al castillo cual plebeya
Y poco más dio de sí el día (que no es poco). Al bajar nos tomamos algo en uno de los numerosos bares/restaurantes y luego pusimos rumbo a Plisen (otra hora más de viaje) donde nos estaba esperando ansiosamente la cerveza Pilsner Urquel (¿o era nosotros a ella?)
Castillo de Karlsteijn
Más castillo
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